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Mantenimiento de ventanas de PVC y aluminio: qué hacer y cada cuánto

12 de junio de 2026

Por qué el mantenimiento importa más de lo que pensás

Una ventana de PVC o aluminio bien instalada puede durar treinta años o más. La mayoría no llega a ese número no por mala calidad del material, sino por falta de mantenimiento básico. Herrajes oxidados, burletes endurecidos, rieles llenos de suciedad: son problemas menores que se vuelven costosos si se ignoran demasiado tiempo.

La buena noticia es que mantener una abertura en condiciones no requiere herramientas especiales ni conocimientos técnicos avanzados. Requiere constancia y saber qué mirar.


Limpieza: la base de todo

La suciedad acumulada no es solo un problema estético. En los rieles de ventanas corredizas, la mugre actúa como abrasivo y desgasta las gomas y los rodamientos. En los perfiles, la suciedad retiene humedad y puede generar manchas permanentes si se deja mucho tiempo.

Para perfiles de PVC:

  • Agua tibia con jabón neutro y paño suave, sin frotar con fuerza.
  • Nunca uses solventes, thinner, acetona ni esponjas metálicas: rayan y decoloran el perfil.
  • Para manchas de moho o sarro, hay productos específicos para PVC que no atacan el material.

Para perfiles de aluminio:

  • Similar al PVC: agua y jabón neutro. El aluminio anodizado es resistente, pero los productos ácidos o muy alcalinos pueden dañar el acabado.
  • Si el aluminio tiene pintura en polvo (lacado), evitá productos abrasivos.

Los rieles y las guías merecen atención especial: pasá una aspiradora para sacar polvo y tierra seca antes de limpiar con trapo húmedo. Así evitás convertir la suciedad en barro dentro del mecanismo.

Frecuencia recomendada: limpieza general cada tres meses; limpieza profunda de rieles y juntas, dos veces al año.


Lubricación de herrajes: el paso que casi todos saltan

Los herrajes son el corazón mecánico de una abertura. Bisagras, cremones, manijas, correderas y burletes de compresión trabajan con cada apertura y cierre. Sin lubricación, se desgastan, chirrían y eventualmente fallan.

Qué lubricar y con qué:

  • Bisagras y pivotes: aceite mineral liviano o lubricante en spray tipo WD-40 para limpieza inicial, seguido de un lubricante de silicona para protección duradera.
  • Cremones y cierres multipunto: lubricante de silicona en spray sobre los puntos de contacto y la varilla.
  • Rieles de ventanas corredizas: silicona en pasta o en spray, sin aceite graso que acumule polvo.
  • Cerraduras: grafito en polvo o spray específico para cerraduras; el aceite común las tapa.

Evitá lubricar en exceso: el exceso de producto atrae suciedad y puede manchar vidrios o perfiles.

Frecuencia recomendada: una vez al año como mínimo, idealmente antes de invierno. En zonas costeras o con alta humedad, cada seis meses.


Revisión de burletes y sellados

Los burletes son las gomas que sellan el contacto entre el marco y la hoja. Con el tiempo se endurecen, se agrietan o se deforman y pierden su capacidad de aislamiento térmico y acústico.

Cómo revisarlos:

  • Cerrar la ventana y pasar la mano por el perímetro en un día con viento: si sentís aire, el burlete ya no sella bien.
  • Inspeccionarlos visualmente: si están aplastados, quebradizos o con fisuras, hay que reemplazarlos.

Reemplazar un burlete es una tarea accesible y económica. Los burletes se consiguen por metro en corralones y casas de aberturas; en muchos casos, el mismo instalador los cambia en una visita de servicio.

El sellado perimetral entre el marco y la pared (generalmente silicona) también se deteriora. Revisalo una vez al año: si está separado, agrietado o con hongos, hay que retirarlo y volver a sellar.


Vidrios: limpieza y señales de alerta

Para los vidrios, agua con un poco de limpiavidrios y un escobillador de goma es suficiente. Lo importante no es solo la limpieza, sino saber leer lo que el vidrio te dice:

  • Condensación entre los vidrios del DVH (doble vidriado hermético): significa que el sellado perimetral del vidrio falló y entró humedad. No tiene reparación posible: el paño debe reemplazarse.
  • Fisuras o astilladuras en el borde: pueden comprometer el aislamiento y, en algunos casos, la seguridad. Consultá con un vidriería o instalador.

Checklist anual de mantenimiento

  • Limpiar perfiles, rieles y guías
  • Lubricar bisagras, cremones y correderas
  • Revisar burletes y reemplazar los deteriorados
  • Inspeccionar el sellado de silicona perimetral
  • Controlar el estado de los vidrios (manchas internas, fisuras)
  • Verificar que las hojas abran, cierren y traben sin esfuerzo
  • En ventanas corredizas, revisar los rodamientos o rodillos

Cuándo llamar a un profesional

El mantenimiento preventivo lo podés hacer vos. Pero hay situaciones que requieren un instalador o fabricante:

  • Hoja que no cierra bien a pesar de lubricar y limpiar (puede necesitar regulación de bisagras o ajuste del marco).
  • Cremón que no encastra o que fuerza al cerrar.
  • Marco torcido o fuera de escuadra.
  • Vidrio roto o DVH fallado.

Para esos casos, o si querés hacer una revisión general de todas las aberturas de tu casa, conviene contar con alguien que conozca el sistema específico de tu ventana.

En miventana.com.ar/guias encontrás más recursos sobre instalación, tipos de perfiles y elección de materiales. Y si necesitás un profesional de confianza, podés comparar fabricantes e instaladores verificados de ventanas de PVC y aberturas de aluminio en nuestro directorio, con información de cada empresa y la posibilidad de pedir presupuesto directamente.

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Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que lubricar los herrajes de una ventana?+

Lo ideal es lubricar bisagras, cremones y correderas al menos una vez al año, antes del invierno. Si la ventana se usa con mucha frecuencia o está expuesta a humedad o sal marina, conviene hacerlo cada seis meses.

¿Puedo limpiar el perfil de PVC con cualquier producto?+

No. Los perfiles de PVC se dañan con solventes, acetona o productos abrasivos. Usá agua tibia con jabón neutro y un paño suave; para manchas difíciles, existe limpiador específico para PVC que no ataca el material.

¿Cómo sé si el sellado de mi ventana está fallando?+

Los signos más claros son corrientes de aire frío en los bordes, condensación entre los vidrios del doble vidriado o manchas de humedad en el marco. Si notás alguno de estos síntomas, revisá los burletes y el sellado perimetral antes de que el problema avance.